Lupe tiene cáncer. Tomar batidos de remolacha no la va a curar, pero el mundo entero se empeña en aconsejarle que consuma en abundancia esta milagrosa hortaliza (planta, por cierto, de la misma familia que la acelga). También hay muchos que la tratan de forma exageradamente compasiva, o que le dan la brasa para que sea positiva y todos esos rollos zen… Y ella les contesta a todos: ‘Que no, que no me muero‘. Este es el título del cómic que María Hernández Martí, alter ego de Lupe, firma junto a Javi de Castro y que publica primorosamente Modernito Books, en la que supone su primera incursión de peso en la edición de tebeos.

que no me muero

 

‘Que no, que no me muero’ reúne, a modo de abecedario, una serie de relatos cortos de María Hernández Martí (Las Palmas, 1970), en los que esta escritora y periodista da cierta pátina de ficción a su experiencia en el día a día con la enfermedad… Y con el resto del mundo. Porque mientras recibe tratamiento, Lupe (un cambio de nombre que sirve a la autora para tomar cierta distancia), tiene que lidiar con facturas impagadas, señoras impertinentes en la sala de espera, un novio con un ácido sentido de humor, ratones que acechan en la noche, locos que pasean por el parque e idiotas, muchos idiotas. Lupe tiene cáncer. No es fácil, lo pasa mal, pero eso no quita para que siga viendo el mundo con un punto de mala leche.

Tan envidiable como el humor e ironía que gasta Lupe es el talento como narrador gráfico de Javi de Castro (León, 1990). Un dato a tener en cuenta: el dibujante no ha trabajado sobre un guión, sino directamente sobre los relatos de Hernández Martí. Sabiendo esto, uno aprecia -todavía más- su increíble tino al llevar estas historias al lenguaje de las viñetas.

Hpag3FINAL-copia-copia

Como ya se vio en sus anteriores trabajos (‘Sandía para cenar‘, ‘La última aventura‘), De Castro combina un estilo de dibujo pulcro y elegante con una osada manera de solucionar narrativamente las páginas. Aquí va un paso más allá en su evolución como autor: logra la ‘invisibilidad’ de sus trucos de magia. El mejor ejemplo está en la historia ‘Ojos’, uno de los pasajes más duros del tebeo, en el que consigue que, con toda la naturalidad del mundo, el lector dé la vuelta entera al libro para seguir una distribución de viñetas en espiral. Solo al acabar el gesto, al pasar de página, uno es consciente del “¡Eh, este tío me ha hecho girar el tebeo!”.

Fue un acierto que Modernito Books pensara en Javi de Castro para dar una nueva dimensión a los relatos de María Hernández Martí. El resultado de este feliz encuentro es un tebeo que exuda vida, de la de verdad, no de la que aparece estampada en las servilletas de los bares modernos. Ahora, tras bregarse en un par de títulos con guiones ajenos, al leonés promete volver a realizar una obra como autor completo, un proyecto que aquí esperamos con ganas. Javi de Castro no necesita ningún premio para confirmar que ya es la revelación del cómic español.