A la chita callando. Así es como ha aterrizado en España, vía la editorial mexicana Océano Ediciones, ‘Nimona‘, el primer y rompedor cómic de Noelle Stevenson, la co-creadora de ‘Leñadoras‘ (cuya segunda entrega Sapristi anuncia para octubre). Las páginas de este volumen recogen la versión adaptada al papel del webcómic con el que la autora saltó a la fama en 2012, una historia de fantasía en la que nos presenta a una protagonista que, lejos de encarnar los valores que se presuponen a una heroína de cuento, posee una personalidad llena de matices y zonas de sombra. Quizás por su distribución, quizás por contar con una traducción en español de México, quizás por estar publicado previamente en Internet, este tebeazo no ha tenido la repercusión que merece.

Nimona

Nimona; Noelle Stevenson

Nimona es una impulsiva cambiaformas – puede tomar la apariencia de cualquier otro ser animado, o modificar a voluntad las proporciones de su cuerpo- que se pone al servicio de sir Trabuno Negroni, el villano ‘oficial’ del reino. Negroni no es malo porque sí: el estaba en el supuesto lado de los buenos, pero un infortunado lance con sir Ambrosio Pieldorada lo echó a los brazos de la venganza. Lo normal sería que la joven aprendiz fuera a la zaga de su maestro, pero… Nimona demuestra tener un talento innato para las fechorías, unas ansias desatadas de destrucción y, lo que es peor, el poder necesario para darles rienda suelta. Por todo ello, Nimona pasará a ser el objetivo número uno de las turbias autoridades del reino.

Desde este mismo planteamiento, Noelle Stevenson marca sus intenciones subversivas: Nimona no es una simpática ‘sidekick’ en un reino de alegre fantasía; es un personaje fuera del sistema, con una moralidad confusa en un mundo fantástico-científico en el que la frontera entre el bien y el mal no está dibujada con tiralíneas. Pero hay más: la propia estética de la protagonista, casi punk, rompe amarres con la tradición de este tipo de relatos. Que la tensión entre los antagonistas, sir Trabuco y sir Ambrosio, trascienda las lindes del campo de batalla y se meta en los terrenos sentimentales tampoco es lo habitual. Todos estos elementos, sumados a una miriada de pequeños detalles, a diálogos vibrantes y a escenas de acción bien construidas, hacen de ‘Nimona’ una lectura inesperada (esta no es la-típica-historia-juvenil-de-toda-la-vida), profunda y llena de fuerza.

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Noelle Stevenson no solo es una gran narradora. Es una autora con discurso, tal como indica desde la primera página de ‘Nimona’, al dedicar la obra «para todas las chicas monstruo». En una entrevista con Vanity Fair se planteaba a Stevenson si «Nimona, con todos sus defectos, rompe completamente con lo que se permite a las mujeres en la ficción popular». La autora respondió así: «Nimona va sobre la identidad, y si quien tú eres se define por tu apariencia. No es exactamente un libro sobre la imagen corporal, pero mentiría si dijera que no había algo de eso en su concepción. Porque, ¿quién no ha querido ser otra persona? La idea de los cambiaformas siempre me atrajo por esa razón. Pienso que quiénes somos es algo mucho más tenue de lo que creemos. Todo el mundo ha tenido ese momento de horror de que te metan en una situación y no reacciones como se esperaba. Ciertamente, me sentía así y eso fue una especie de semilla para ‘Nimona’.»